Caricatura humorística de un comediante con barba y gafas oscuras, vestido de negro, sentado en un taburete con un micrófono y un vaso de whisky, bajo una luz de escenario tenue, evocando el estilo de Eugenio, el humorista catalán.

100 chistes de Eugenio. Saben aquell que diu...?

¿Saben aquell que diu... que la risa alarga la vida?

Pues prepárate, porque si eso es cierto, con este artículo te vas a hacer inmortal con los chistes de Eugenio.

Si echas de menos ese humor seco, pausado y brillante del gran Eugenio, ese señor de negro, con voz grave y un vaso de Dyc entre las manos, que soltaba chistes como quien lee una esquela, pero que te hacía llorar (de risa)… has llegado al sitio perfecto.

Te traigo una recopilación de 100 chistes al más puro estilo Eugenio.

Todos empiezan con su icónica frase "Saben aquell que diu...", y lo demás es historia: absurdos, inteligentes, surrealistas, con esa chispa que convierte lo cotidiano en carcajada.

Aquí no hay filtros, no hay prisas, no hay carcajadas enlatadas.

Solo tú, tu risa, y un desfile de situaciones tan ridículas como gloriosas.

Ideal para compartir con amigos, para revivir a ese humorista que marcó época, o para descubrirlo si aún no lo conoces (aunque eso sería imperdonable…).

Así que si estás harto del humor ruidoso, del que se esfuerza demasiado o del que no te hace ni cosquillas... esto te va a encantar.

Bienvenido al templo del humor serio.

Ponte cómodo, coge un whisky imaginario y prepárate para leer con acento catalán grave, mientras dices entre dientes...

Saben aquell que diu…

Los mejores chistes de Eugenio para partirte de risa

Saben aquell que diu que va un tio al médico y le dice:
—Doctor, tengo complejo de feo.
Y el médico le contesta:
—No es complejo…


Saben aquell que diu que va un gallego al oculista y le dice el doctor:
—¿Qué tal ve?
Y dice:
—Como el culo, doctor… cada vez que me lo miro, lloro.


Saben aquell que diu que entra un tío en la librería y pregunta:
—¿Tiene libros para el cansancio?
Y le dicen:
—Sí, pero están en la estantería de arriba…


Saben aquell que diu que un pez le pregunta a otro:
—¿Qué hace tu padre?
Y el otro dice:
—Nada.


Saben aquell que diu que entra un tío a una zapatería y pregunta:
—¿Tiene zapatos de cocodrilo?
Y el dependiente le dice:
—Sí, pero ahora está de baja.


Saben aquell que diu que le preguntan a uno:
—¿Cuál es tu plato favorito?
Y dice:
—El hondo, cabe más.


Saben aquell que diu que un tío llama al veterinario y dice:
—Doctor, mi perro tiene síndrome de iPhone…
—¿Cómo?
—No me obedece, pero no lo puedo dejar.


Saben aquell que diu que va un hombre al médico y le dice:
—Doctor, tengo un tic en el ojo.
Y el médico le responde:
—Eso es por estrés.
—Pues el ojo no, pero yo estoy hasta las narices.


Saben aquell que diu que un caracol llama a una puerta, sale el dueño y le da una patada…
Tres años después, vuelve el caracol y dice:
—Escolti… ¿y eso a qué vino?


Saben aquell que diu que va una berenjena al psicólogo y dice:
—Doctor, no me hallo en la ensalada.


Saben aquell que diu que va un tío al médico y le dice:
—Doctor, tengo insomnio.
—¿Y desde cuándo?
—Desde anoche.


Saben aquell que diu que dice un sándwich de jamón a uno de atún:
—No te acerques, que me untas.


Saben aquell que diu que entran dos ciegos en un bar…
Y nadie los detiene. Mala gente.


Saben aquell que diu que le dice un plátano a una gelatina:
—¿Por qué tiemblas?
—¡Porque viene el yogur natural!


Saben aquell que diu que va un tío a una entrevista de trabajo y le preguntan:
—¿Nivel de inglés?
—Alto.
—Traduzca “window”.
—Ventanuco.


Saben aquell que diu que va un tío a la farmacia y dice:
—¿Tiene algo para el cansancio?
Y le responde el farmacéutico:
—Sí, una silla.


Saben aquell que diu que un tío entra a una ferretería y dice:
—Quiero una llave inglesa…
Y le dan una, pero con subtítulos.


Saben aquell que diu que le dice una impresora a otra:
—¿Esa hoja es tuya o es una impresión mía?


Saben aquell que diu que va un vampiro a la carnicería y dice:
—¿Tiene sangre fresca?
—No, pero tengo tinto.


Saben aquell que diu que va un tío al banco y le dice al cajero:
—Vengo a abrir una cuenta.
—¿Trae dinero?
—No, por eso quiero abrirla.


Saben aquell que diu que un semáforo le dice a otro:
—No me mires que me estoy cambiando.


Saben aquell que diu que un camaleón se sube a un arcoíris y explota.


Saben aquell que diu que van dos y se cae el del medio.


Saben aquell que diu que uno va a clase de yoga, se sienta... y se ilumina el router.


Saben aquell que diu que el otro día vi a una señora con tantos collares que pensé que era una lámpara.


Saben aquell que diu que va un tío al médico con una zanahoria en la oreja…Y dice el médico:
—¿Y eso?
—Es que estoy a dieta.


Saben aquell que diu que le dice un cactus a otro:
—¡Abrázame!
—Tú primero.


Saben aquell que diu que va uno al gimnasio a perder tiempo y lo consigue.


Saben aquell que diu que dice una uva:
—¡Ay, me pisan!
—Tranquila, luego te embotellan.


Saben aquell que diu que el karma se puso en huelga y ahora solo hay drama.


Saben aquell que diu que va un tío al zoo y le dice al vigilante:
—¿Y los camaleones?
—Están ahí… o no.


Saben aquell que diu que va un electricista al cielo y dice Dios:
—Tú pasa, pero no toques nada.


Saben aquell que diu que uno tenía tanto sueño que soñó que dormía.


Saben aquell que diu que va un tío a una tienda de metafísica y le roban sin que se dé cuenta.


Saben aquell que diu que un mosquito se apuntó a zumba.


Saben aquell que diu que le dice un Wi-Fi a otro:
—¿Tú también sientes que nos están usando?


Saben aquell que diu que un cuervo se compró un traje negro para pasar desapercibido.


Saben aquell que diu que hay una tienda que vende aire fresco. Y tiene cola.


Saben aquell que diu que un tío fue tan negativo que anuló la batería del coche.


Saben aquell que diu que va uno y se compra un espejo… y no se reconoce.


Saben aquell que diu que una piedra se apuntó a pilates y sigue siendo una piedra.


Saben aquell que diu que una nube fue al psicólogo porque se sentía vacía.


Saben aquell que diu que el otro día intenté abrazar a un cactus emocional.


Saben aquell que diu que va uno a robar un banco y le pide el pin al cajero automático.


Saben aquell que diu que en la última cena, alguien pidió la cuenta.


Saben aquell que diu que el unicornio ya no va a fiestas porque dice que lo usan mucho.


Saben aquell que diu que va uno a comprar dignidad, pero estaba agotada.


Saben aquell que diu que le dice una neurona a otra:
—¿Hay alguien aquí?
—No, este cerebro está en modo avión.


Saben aquell que diu que el otro día vi a un tío tan vago, que se sentó en una escalera mecánica para no decidir si subía o bajaba.


Saben aquell que diu que va un filósofo al Burger y pide una hamburguesa con dudas.


Saben aquell que diu que un dinosaurio entra en una tienda de antigüedades… y no lo dejan salir.


Saben aquell que diu que va un tío al psicólogo y le dice:
—Doctor, a veces pienso que soy una cabra.
Y el psicólogo le dice:
—¿Desde cuándo?
—Beeee...


Saben aquell que diu que un burro entró en una biblioteca y pidió un libro… de autoayuda.


Saben aquell que diu que va uno y le dice al camarero:
—Un café sin cafeína, sin leche, sin taza, sin nada.
Y el camarero dice:
—¿Entonces qué quiere?
—Conversación.


Saben aquell que diu que va un libro al médico y dice:
—Doctor, me siento ignorado.


Saben aquell que diu que los lunes deberían venir con manual de instrucciones y un whisky.


Saben aquell que diu que un tío tan tímido que cuando se vio en el espejo, se sonrojó.


Saben aquell que diu que un bolígrafo se quedó sin tinta... de tanto firmar excusas.


Saben aquell que diu que un pez se hizo vegano… y se comió una lechuga de mar.


Saben aquell que diu que un extraterrestre aterrizó, miró la tele y volvió a su planeta.
Dijo: “Aquí no hay vida inteligente.”


Saben aquell que diu que va uno a comprar hielo… y le preguntan si lo quiere para llevar o para llorar.


Saben aquell que diu que un gato pidió una manta térmica porque tenía frío existencial.


Saben aquell que diu que va un globo al psicólogo porque tenía miedo de explotar.


Saben aquell que diu que le dice un yogur a otro:
—Nos están mirando… disimula, caduca.


Saben aquell que diu que una piedra dijo:
—Estoy hasta los cantos rodados.


Saben aquell que diu que un robot fue al súper y le cobraron con IVA emocional.


Saben aquell que diu que va un tío a la montaña a encontrarse a sí mismo… y no se cae bien.


Saben aquell que diu que le preguntan a uno:
—¿Tienes referencias?
—Sí, de Google.


Saben aquell que diu que un móvil le pidió un abrazo a su cargador.


Saben aquell que diu que un semáforo entró en depresión porque nadie lo respetaba.


Saben aquell que diu que un tío se apuntó a mindfulness y se durmió en la primera clase.


Saben aquell que diu que un WiFi se enamoró… pero no tenía conexión.


Saben aquell que diu que un pan integral se metió en una secta y ahora solo medita.


Saben aquell que diu que una zanahoria fue al spa y volvió rallada.


Saben aquell que diu que un huevo se puso frito porque no lo escuchaban.


Saben aquell que diu que un pepino se hizo coach… y ahora da charlas sobre frescura emocional.


Saben aquell que diu que va uno y le pregunta al GPS:
—¿Dónde está mi motivación?
Y el GPS dice:
—Recalculando…


Saben aquell que diu que un tío tan paranoico, que saludaba a las cámaras de seguridad.


Saben aquell que diu que una tortuga se fue de viaje… y nadie se enteró.


Saben aquell que diu que va uno al nutricionista y le dice:
—Quiero perder peso.
Y le responde:
—Pierda la báscula.


Saben aquell que diu que un cubito de hielo fue a terapia porque no sabía manejar la presión.


Saben aquell que diu que va uno al dentista y le dice:
—Doctor, tengo miedo.
—Tranquilo, no se lo voy a sacar de golpe.
—¡¿El diente?!
—¡No, el dinero!


Saben aquell que diu que una nube fue a terapia porque se sentía dispersa.


Saben aquell que diu que un clip pidió vacaciones porque estaba doblado del estrés.


Saben aquell que diu que va un helado a la playa y se derrite de amor.


Saben aquell que diu que un caracol pidió comida rápida y se sintió discriminado.


Saben aquell que diu que un hombre se casó con una idea… y luego se divorció de la realidad.


Saben aquell que diu que va un electricista al cielo, ve a Dios y le dice:
—Tú también alumbras bien, ¿eh?


Saben aquell que diu que un tío fue a hacer footing... y volvió rodando.


Saben aquell que diu que el silencio está muy enfadado porque nadie lo escucha.


Saben aquell que diu que una alarma se estresó y empezó a sonar por cualquier cosa.


Saben aquell que diu que un enchufe encontró su media naranja y hacían buena corriente.


Saben aquell que diu que un caramelo fue a una rave y volvió pegajoso.


Saben aquell que diu que va un tío al cine… y se sienta en la peli equivocada.


Saben aquell que diu que una croqueta se escapó de la freidora y fundó una religión.


Saben aquell que diu que un aguacate escribió un libro:
“Cómo madurar sin traumas”


Saben aquell que diu que un cubo de Rubik se fue a terapia porque nadie lo entendía.


Saben aquell que diu que va uno a la peluquería y pide que le corten solo las malas decisiones.


Saben aquell que diu que va una aceituna a misa y se santigua con el hueso.


Saben aquell que diu que va un tío al bar y le dice al camarero:
—Ponme lo de siempre.
—¿Y qué es lo de siempre?
—La esperanza.

 

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