¿Te has preguntado alguna vez por qué los chistes de cuñados sabelotodo cortos suelen triunfar tanto en las reuniones familiares o en las fiestas con amigos?
Seguramente, has vivido en primera persona esa escena en la que alguien empieza a soltar bromas sobre el típico cuñado que todo lo sabe y todos estallan en carcajadas.
Y es que, cuando hablamos de “cuñados sabelotodos”, hablamos de un tipo de personaje que provoca diversión casi inmediata.
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- Por qué los adultos adoran los chistes de cuñados
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- Chistes para reírse de los cuñados sabelotodo
Chistes de cuñados cortos
El cuñado y la nueva dieta
– Mi cuñado se ha apuntado a una dieta nueva que, según él, “te hace perder peso sin dejar de comer hamburguesas”.
– ¿Y le funciona?
– Pues sí, perdió las ganas de vivir.El cuñado motero
– Me dijo mi cuñado que sabe ajustar cualquier moto con un destornillador y una pajita.
– ¿Lo consiguió?
– Sí, ajustó mi moto para que no se moviera ni un milímetro.El cuñado y la cata de vinos
– A mi cuñado le invitaron a una cata de vinos. Se tomó uno y dijo: “Sabe a roble con toques de futurismo”.
– Casi lo echan por bocazas… y por intentar mezclar el tinto con gaseosa.El cuñado economista
– Mi cuñado lleva años repitiendo que “el próximo mes se hunde la economía mundial”.
– Y así lleva desde 2005. El día que acierte, dirá “¡os lo dije!”.El cuñado cocinero
– Mi cuñado dice que el secreto de su paella es “el fuego justo”.
– Y tan justo… la última vez el arroz estaba tan duro que lo usamos de proyectiles en Carnaval.El cuñado tecnológico
– “Yo, con un atajo de teclado, te acelero el ordenador un 200%”, dijo mi cuñado.
– Apretó tantas teclas que ahora solo sale humo cuando lo enciendes.El cuñado y el coche eléctrico
– Mi cuñado sostiene que puede recargar su coche eléctrico en 30 segundos “con un enchufe especial que él inventó”.
– Creo que el coche explotó antes de llegar a 15 segundos.El cuñado entrenador
– “Si me dan el Real Madrid, gano la Champions con un 4–1–5–6”, dijo mi cuñado.
– Y encima se enfada si le dices que eso ni encaja en el reglamento.El cuñado cirujano amateur
– A mi cuñado le gusta ver tutoriales de operaciones en YouTube. Ahora dice que podría “operar de apendicitis con un cuchillo jamonero”.
– Yo me alejé de él al instante, por si acaso.El cuñado lingüista
– “Yo sé hablar 5 idiomas”, asegura mi cuñado.
– Y luego te suelta cuatro frases en inglés y dos palabrotas en francés…El cuñado del WhatsApp
– Cada vez que mi cuñado ve un vídeo de conspiraciones en WhatsApp, dice: “Yo ya lo sabía, si es que soy muy listo”.
– Sí, tan listo que comparte memes del año pasado como si fueran nuevos.El cuñado dietista
– Te dice que comer un trozo de tarta a las 3 de la tarde en lugar de a las 5 “te hace adelgazar porque cambias la franja horaria”.
– Él sigue igual de orondo, pero convencidísimo.El cuñado programador
– “Me pongo un par de tardes con tu web y la dejo como Amazon”, prometió mi cuñado.
– Me dejó la página tan rota que parecía un foro del 2002.El cuñado meteorólogo
– “Mañana llueve en toda España”, asegura mi cuñado.
– Sale el sol, pero él insiste: “¡Si es que el satélite está equivocado!”El cuñado mecánico
– “Dame la llave inglesa y en cinco minutos arreglo este coche”, se jactó mi cuñado.
– Terminó con una pieza en la mano y diciendo: “Sobra, el coche va mejor sin ella”.El cuñado economizador
– “Tú pon el aire acondicionado a 16 grados y eso gasta menos, porque trabaja menos tiempo”, aconseja mi cuñado.
– Luego le llega una factura que parece la hipoteca de un chalé.El cuñado filósofo
– “La vida es un cúmulo de circunstancias que yo ya tenía previstas”, recita mi cuñado tras su tercera copa.
– Le preguntas cualquier detalle y te suelta “Bueno, eso ya es otro tema”.El cuñado Instagrammer
– “Yo, si me pongo, consigo un millón de seguidores en una semana”, presume mi cuñado.
– Le dieron 20 “me gusta” y ya se creía influencer.El cuñado constructor
– “Yo con cuatro ladrillos te hago un chalé enorme, pero es que no quieres que te lo haga”, me acusa mi cuñado.
– Ni gratis, porque miedo me da la chapuza.El cuñado sabelotodo histórico
– “La Segunda Guerra Mundial la hubiera ganado antes si me hubieran hecho caso”, suelta mi cuñado viendo un documental.
– No sabe ni quiénes eran los aliados, pero “él lo hubiera organizado mejor”.El cuñado gurú de las inversiones
– Me dijo: “Invierte en cualquier cosa que esté barata, luego sube”.
– ¿Resultado? Tengo un garaje lleno de yogures a punto de caducar que compré al por mayor.El cuñado fashion
– “Los calcetines con sandalias son tendencia, pero si lo hago yo, es moda”, dice muy seguro.
– Cada vez que sale así, la gente le mira como si viniera de otro planeta.El cuñado maestro cervecero
– “Yo sé fabricar cerveza artesana con pan duro y dos cubos de agua”, presume.
– Sí, y lo único que ha conseguido es un brebaje que ni el perro quiere beber.El cuñado hípster
– Se deja barba, gafas de pasta y te suelta: “Así se lleva en Brooklyn, es que estoy a la última”.
– Ni ha pisado Brooklyn, ni sabe dónde está en el mapa.El cuñado chef de sushi
– “Lo importante del sushi es que el pescado sea fresco, por eso uso el de oferta del súper cuando está a punto de caducar”, alardea.
– Nunca había visto un arroz tan duro ni un cuñado tan valiente.El cuñado ecologista
– “Yo ahorro agua porque sé ducharme en 10 segundos”, dice muy orgulloso.
– Y luego se pasa 5 minutos abriendo y cerrando el grifo: “Estrés ecológico controlado”.El cuñado pianista
– “Si yo hubiera empezado antes, tocaría como Beethoven”, suelta mi cuñado.
– Apenas sabe dónde está el do sostenido, pero oye, la culpa es de “no haber empezado antes”.El cuñado critico de cine
– “Las películas de hoy en día están mal hechas, yo haría mejores guiones con la punta del boli”, critica mi cuñado.
– Claro, pero no ha escrito ni un post-it en su vida.El cuñado que lo arregla todo
– Se estropeó la lavadora y dijo: “¡Tranquilos, yo sé cómo va esto!”
– Acabamos lavando la ropa en la bañera.El cuñado de las energías renovables
– “Si pones las placas solares orientadas al norte, generas más energía porque se sorprenden los rayos de sol”, teoría del cuñado.
– Puse una placa al norte y generó cero kilovatios sorpresa.El cuñado DJ
– “A mí me das un par de altavoces y te monto una rave inolvidable”, dijo mi cuñado.
– Puso un remix de himnos de los 80 y 90, y todo el mundo se fue a casa a las diez.El cuñado sabiondo del GPS
– “No hace falta GPS, yo sé llegar a cualquier sitio usando mi instinto”, presume.
– Tres horas después, está en la provincia equivocada, pero asegura que “es un atajo”.El cuñado forzudo
– “Yo puedo levantar este sofá yo solo, si quisiera”, fanfarronea mi cuñado.
– Cuando lo intenta, acaba llamándote para que le eches una mano mientras se sujeta la espalda.El cuñado neurocirujano
– Ha visto un documental de 10 minutos y afirma: “La neurociencia no es tan compleja, lo pillé a la primera”.
– Todavía no sabe cómo funciona su propio mando a distancia.El cuñado historiador del arte
– Te dice: “Este cuadro es un Van Goght”, y lo pronuncia mal mientras señala una lámina comprada en un bazar.
– Pero si le contradices, te suelta: “No tienes ni idea de arte.”El cuñado runner
– “Con el calzado adecuado, corro una maratón sin despeinarme”, presume.
– Corre 10 minutos y vuelve con agujetas en sitios que ni sabía que existían.El cuñado alérgico
– “Yo soy alérgico a todo, pero mi fuerza de voluntad me protege”, dice muy serio.
– Estornuda 50 veces seguidas y culpa al polvo “que le tiene manía”.El cuñado ingeniero
– “Mira, con una percha y un clip puedo inventar una radio”, asegura.
– El prototipo no funciona, pero él dice: “Está en fase beta”.El cuñado sabelotodo de bodas
– “Organizar una boda es fácil, si me lo pides te la hago por la mitad de precio.”
– Al final terminas con globos de cumpleaños y un DJ que pone villancicos.El cuñado psicoanalista
– “Sé leer la mente. Sé que estás estresado”, te suelta con tono de sabio.
– Y si le dices que no lo estás, contesta: “Lo reprimes, típico”.El cuñado conspiranoico
– “Los aviones sueltan polvos para controlarnos el pensamiento”, te advierte.
– Pero él es inmune porque “tiene un gorro de papel de aluminio”.El cuñado pescador
– “Yo con una cuerda y un palo pesco un atún de 20 kilos”, presume.
– Volvió de la pesca con un resfriado y una bolsa de sardinas compradas.El cuñado político
– “Dame a mí el Congreso, que pongo orden en una semana”, dice sin despeinarse.
– Y no puede ni poner orden en su propia casa.El cuñado mecenas del arte
– “Si inviertes en cuadros de artistas desconocidos, serás millonario”, te anima.
– Acabas con garabatos que ni tu perro entiende.El cuñado Latin Lover
– “Si yo me lo propongo, enamoro a cualquiera”, se chulea.
– Apenas sabe mantener una conversación sin soltar teorías absurdas.El cuñado al volante
– “Se conduce mejor con una mano y sin mirar tanto los espejos, eso es de novatos.”
– Luego se come un bordillo y echa la culpa a la ciudad “mal construida”.El cuñado jugador de póker
– “Yo con un par de jugadas te gano lo que quieras”, dice sobrado.
– Le limpiaron la cartera en la primera mano.El cuñado decorador
– “Con cuatro macetas y dos cortinas de color, tu salón parece un palacio”, te vende la moto.
– Después de “decorarlo”, parece un mercadillo ambulante.El cuñado informático
– “El virus lo elimino en cinco segundos, que control+alt+delete lo arregla todo”, afirma.
– Acabó reseteando el disco duro y perdiendo todos tus documentos.El cuñado que liga en bares
– “Yo entro a un bar y salgo con diez teléfonos”, fanfarronea.
– Lo único que sale es con la mano vacía y una cara de pocos amigos del portero.El cuñado profesor de autoescuela
– “En dos clases te enseño a conducir mejor que cualquier autoescuela oficial.”
– Después de su “curso”, no te fías ni de arrancar el coche.El cuñado matemático
– “Sé hacer raíces cuadradas mentalmente, eso lo aprendí de pequeño.”
– Le pides que resuelva una y te da un número que ni él sabe explicar.El cuñado que lo arregla con cinta adhesiva
– “Si se rompe algo, lo solucionas con cinta americana, y si no se soluciona, es que te falta más cinta.”
– Al final todo en su casa está forrado de cinta, parece una momia gigante.El cuñado viajero
– “He viajado tanto que no necesito mapas, la Tierra me conoce a mí”, presume.
– Le preguntas por un país y suelta: “¿Eso no está en América?”.El cuñado en la pista de baile
– “Bailar salsa es cuestión de actitud, yo clavo cualquier paso.”
– Empieza a dar pisotones y la gente cree que está haciendo kickboxing.El cuñado electricista
– “Si cortas el cable rojo y lo pegas con el azul, la lámpara va mejor”, suelta muy seguro.
– Salta el diferencial y se queda la casa a oscuras toda la noche.El cuñado dietista 2
– “El mejor truco para adelgazar es comer chocolate antes de dormir, así no te tienta de día.”
– Está enganchado a las tabletas y luego dice que “ha ganado masa muscular”.El cuñado cazador de ofertas
– “Yo no pago el precio completo de nada, sé cómo negociar”, dice.
– Entra a las tiendas y pide rebajas irreales… sale con las manos vacías y orgulloso de su “táctica”.El cuñado que te regaña
– “Tienes que leer más, viajar más, comer mejor, hacer deporte… yo lo hago todo”, te espeta.
– Pero no lo ves moverse del sofá y su libro favorito es el folleto del supermercado.El cuñado electricista 2
– “Los enchufes sin toma de tierra son mejores, así el voltaje fluye más”, teoriza.
– Cuando se pega un calambrazo, dice: “Era para despertarme”.El cuñado del home cinema
– “Yo en casa tengo más calidad que en el cine, con mi tele de 20 pulgadas y un altavoz Bluetooth”.
– Te sientas a ver una peli y ni se oye la mitad de los diálogos.El cuñado albañil
– “Cuando se pone el cemento, hay que echarle agua con sal para que se endurezca más rápido.”
– Se le formó un bloque que se resquebrajó a la semana.El cuñado que vive de teorías
– “Todo lo que nos enseñan en el cole está manipulado, yo tengo la verdad”, dice muy serio.
– Pregúntale cualquier detalle y te responde: “Lo leí en internet, búscalo tú”.El cuñado tiburón de las finanzas
– “Si no inviertes en criptomonedas, no entiendes el futuro”, te sermonea.
– Al día siguiente, la moneda se desploma y él dice que “es normal, hay que mantener la calma”.El cuñado coleccionista
– “Tengo una colección de discos que vale millones, pero si la vendiera, perdería valor”, afirma.
– Los discos están tan rallados que ni suenan, pero él los llama “vintage”.El cuñado que presume de su trabajo
– “Mi empresa no funciona sin mí, soy el pilar básico”, alardea.
– Se fue de vacaciones dos semanas y nadie notó su ausencia.El cuñado experto en supervivencia
– “Si nos perdemos en la montaña, yo te construyo una cabaña con una cuchara y un tenedor.”
– Cuando hizo la prueba, tardó dos horas en encontrar leña seca.El cuñado orador
– “Si me dejaran dar un discurso en la ONU, arreglaba todos los conflictos mundiales en 10 minutos.”
– No se aclara ni para pedir la cuenta en un restaurante.El cuñado horticultor
– “Si plantas tomates en invierno, crecen más dulces, yo lo he comprobado”, jura.
– Se le congelan las plantas, pero dice que “están en proceso de maduración extrema”.El cuñado sabio de playa
– “Para que no te queme el sol, lo mejor es untarse aceite de oliva, protege más que la crema.”
– Terminó rojo como una gamba, pero insiste en que “es cuestión de adaptación”.El cuñado chef internacional
– “La comida mexicana la inventaron en realidad los chinos, yo lo sé porque…”
– No acaba la frase y ya estás rodando los ojos por su invent.El cuñado que comenta series
– “Esa trama ya me la imaginaba desde el primer capítulo, soy un visionario.”
– Luego pregunta: “¿Quién es ese personaje?” cuando sale el protagonista.El cuñado que todo lo calcula
– “Si te compras un coche diésel de segunda mano de 1998, gastas menos que con un híbrido,” te argumenta.
– Cuando le pides que te enseñe las cuentas, cambia de tema.El cuñado que lo hace todo a mano
– “A mí me gusta escribir mis mails a mano y luego transcribirlos, es más auténtico”, dice.
– Tarda 3 horas en responder un correo de dos líneas.El cuñado que te vende cursos
– “Si compras mi curso online, te hago rico en 30 días”, te promete.
– El único que se está forrando es él, vendiendo “humo digital”.El cuñado parlanchín
– “Lo que tú digas, ya lo sabía. No hay nada que me sorprenda”, te suelta cada vez que comentas algo.
– Quejarte a su lado es perder el tiempo, siempre te supera en todo.El cuñado gamer
– “Si yo jugara profesionalmente, sería el mejor del mundo en un mes”, afirma con desparpajo.
– Lo ves jugar y se queda atrapado en el tutorial.El cuñado sommelier de café
– “Este café huele a granos cultivados en la ladera sur de Colombia”, dice mientras cata.
– Era un café soluble del supermercado.El cuñado maestro pastelero
– “Las tartas son fáciles, las hago esponjosas solo con mi técnica de batido especial.”
– Sale una masa tan dura que casi rompes el cuchillo al cortar.El cuñado que te da consejos de pareja
– “Con dos palabras mágicas, conquistas a quien quieras.”
– No puede ni aguantarse a sí mismo, pero te vende la fórmula secreta.El cuñado que dispara refranes
– Te suelta: “Más vale pájaro en mano que ciento volando” para cualquier situación, como si fuera la gran verdad universal.
– Al final no sabes si habla de fútbol, de dinero o de comprar gallinas.El cuñado que se cree médico
– “El dolor de cabeza se cura respirando fuerte 10 veces y pensando en positivo.”
– Al final te tomas una aspirina, pero él insiste en que su método funciona.El cuñado guía turístico
– “Te hago una ruta por la ciudad que ni los locales conocen”, promete.
– Acabas en un bar cutre del polígono industrial donde nadie quiere entrar.El cuñado que discute por deporte
– Cualquier tema que sacas, él tiene la razón. Si coincide contigo, te lo discute igual.
– Su frase de cierre: “Claro, yo ya lo sabía, pero no querías entender.”El cuñado científico
– “He descubierto la fusión en frío, pero no tengo laboratorio para demostrarlo.”
– Ni siquiera sabe la tabla periódica, pero se cree un genio incomprendido.El cuñado pescador 2
– “Si no pesco nada es porque no quiero arriesgar a sacar demasiados peces, la naturaleza me importa.”
– Jamás lo has visto sacar ni un triste boquerón.El cuñado que hace velas
– “Las velas perfumadas limpian el ambiente de malas energías”, dice.
– La casa huele a incienso fuerte y casi te quedas sin oxígeno.El cuñado hipocondríaco
– “Creo que tengo una enfermedad rara, pero mi fuerza mental la mantiene a raya.”
– Va al médico y le dicen que está sano, pero él insiste: “No me entienden.”El cuñado del horóscopo
– “Los Aries como yo estamos destinados a liderar, lo llevo en la sangre.”
– Eso sí, ni idea tiene de qué fecha es Aries, pero le da igual.El cuñado que arregla la lavavajillas
– “Eso en media hora lo dejo como nuevo, la espuma es normal.”
– Salía tanta espuma que parecía la fiesta de la espuma de Ibiza.El cuñado catador de quesos
– “Distingo el parmesano auténtico con los ojos cerrados”, presume.
– Le dan uno normalito y otro de cabra, y los confunde. Pero según él, era “un queso muy parecido”.El cuñado que todo lo razona
– Te da argumentos tan retorcidos que terminas sin saber qué te quería decir.
– Si le cuestionas, se ofende y dice que “eres un cerrado de mente”.El cuñado escalador
– “Subir el Everest es ponerse, pero la gente no sabe cómo”, asegura frente a la tele.
– Cuando sube tres pisos por las escaleras, llega sin aire y con calambres.El cuñado que conoce a todos
– “Tengo un colega que es íntimo de un primo del cuñado del jefe de la empresa X, si quieres te enchufa.”
– Al final ni conoce al colega ni existe tal empresa.El cuñado intensito
– “Vivo la vida al 200%, no duermo y medito 10 horas al día”, presume.
– Ni sabe meditar ni aguanta dos días sin dormir, pero la pose es lo que cuenta.El cuñado maestro de ceremonias
– “La gente se ríe con cualquier chiste mío, soy un showman natural.”
– El único que se ríe es él, con un silencio incómodo alrededor.El cuñado lingüista 2
– “El portugués y el italiano son iguales al español, solo cambian dos letras”, afirma convencido.
– Con su ‘portuñol-italiñol’ no se le entiende ni en la panadería de su barrio.El cuñado financiero 2
– “Yo gestionaría la deuda pública en un pispás, es tan fácil como usar una tarjeta de crédito.”
– Luego no sabe ni pagar su propia factura del móvil.El cuñado que se hace el duro
– “A mí no me duele nada, ni cuando me golpeo con el martillo”, dice.
– Lo ves a solas y está soplando el dedo con los ojos llorosos.El cuñado que deja en visto
– “No contesto al WhatsApp porque sé que así la gente valora mi opinión, me hago desear”, dice.
– En realidad no contesta porque no sabe qué decir y no quiere quedar mal.

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